Brasil es un país soberano de América del Sur que comprende la mitad oriental del subcontinente y algunos grupos de pequeñas islas en el océano Atlántico. Es el quinto país más grande del mundo en área total Delimitado por el océano Atlántico al este, Brasil tiene una línea costera de casi 7500 km. Al norte limita con el departamento ultramarino francés de la Guayana Francesa, Surinam, Guyana y Venezuela; al noroeste con Colombia; al oeste con Perú y Bolivia; al sureste con Paraguay y Argentina, y al sur con Uruguay. De este modo tiene frontera con todos los países de América del Sur, excepto Ecuador y Chile. En su mayor parte, el país está comprendido entre los trópicos terrestres, por lo que las estaciones climáticas no se sienten de una manera radical en gran parte del mismo. La selva amazónica cubre 3,6 millones de km² de su territorio. Gracias a su vegetación y a su clima, es uno de los países con más especies de animales en el mundo.

El turismo en Brasil es una actividad importante en varias regiones del país. Brasil es el segundo destino del mercado turístico internacional en América del Sur, sólo superado por Argentina. El producto turístico brasileño se caracteriza por ofrecer tanto al turista brasileño como al extranjero una gama diversificada de opciones, destacándose atractivos naturales, aventura e histórico-cultural.

Brasil es un paraíso creado para disfrutar del sol y la playa. Desde las polifacéticas costas del sur hasta las increíbles playas del nordeste, pasando por las maravillosas costas de la región centro-este, las playas brasileñas han sido catalogadas en varias ocasiones como las más bellas del planeta, tanto en su riqueza natural como en sus atractivos culturales y de ocio.

Las agradables temperaturas a lo largo de todo el año permiten aprovechar las playas no solo en verano sino también durante el invierno cuando incluso en el sur, la región más “fría”, las temperaturas no suelen descender de los 20ºC.

La gran extensión del litoral brasileño da lugar a una inmensa variedad de balnearios. Hay destinos de playa para todos los gustos: aldeas de pescadores semidesérticas, resorts sofisticados, focos juveniles, grandes ciudades balnearias y enormes capitales estatales sobre el Océano.